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DAN OZZI
VENDIDO
NEO PERSON

Páginas: 448
Formato:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9788415887812

Un relato arrollador sobre la encrucijada del punk, el emo y el hardcore durante el estallido comercial de principios de los noventa y la primera década de los dos mil, centrado en once bandas que se «vendieron» y alcanzaron la fama entre el gran público o sucumbieron a la presión. A principios de los noventa, el punk rock se encontraba en un dilema. Después de que Nirvana, el grupo predilecto de la escena independiente, se convirtiera en un fenómeno de masas gracias al inesperado bombazo que fue Nevermind, rebelarse se puso de repente de moda. Con la intención de replicar el éxito del trío, los cazatalentos de las grandes discográficas dirigieron su atención hacia el underground y comenzaron a hacer la corte a las estrellas emergentes del punk. Pero el movimiento punk «hazlo tú mismo», que se vanagloriaba de su autenticidad y su espíritu antisistema, no estaba dispuesto a dejar marchar a los suyos sin oponer resistencia, y en consecuencia se produjo una clara división: a un lado quedaron los que se aferraron a su credibilidad indie con actitud desafiante, y al otro, los que aceptaron el dinero de las multinacionales.

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Un relato arrollador sobre la encrucijada del punk, el emo y el hardcore durante el estallido comercial de principios de los noventa y la primera década de los dos mil, centrado en once bandas que se «vendieron» y alcanzaron la fama entre el gran público o sucumbieron a la presión. A principios de los noventa, el punk rock se encontraba en un dilema. Después de que Nirvana, el grupo predilecto de la escena independiente, se convirtiera en un fenómeno de masas gracias al inesperado bombazo que fue Nevermind, rebelarse se puso de repente de moda. Con la intención de replicar el éxito del trío, los cazatalentos de las grandes discográficas dirigieron su atención hacia el underground y comenzaron a hacer la corte a las estrellas emergentes del punk. Pero el movimiento punk «hazlo tú mismo», que se vanagloriaba de su autenticidad y su espíritu antisistema, no estaba dispuesto a dejar marchar a los suyos sin oponer resistencia, y en consecuencia se produjo una clara división: a un lado quedaron los que se aferraron a su credibilidad indie con actitud desafiante, y al otro, los que aceptaron el dinero de las multinacionales.