Menú

CATALINA BOCCARDO
PARTIDAS. ABJURAR DE LOS CUERPOS
BARNACLE

Páginas: 50
Formato:
Peso: 0.15 kgs.
ISBN: 9789878952819

Catalina Boccardo en Partidas-Abjurar de los cuerpos; presenta poemas que tienen en común un territorio, un pasado, una lengua particular materna y las variables materiales y simbólicas que esos elementos imponen a lo largo del tiempo a quien vaya a referirlas, copiarlas, escribirlas, enunciarlas (Sálvame de eso indeseado que regresa/ a la tierra/ al agua/ mi torpe escritura). Los cuerpos, su materialidad, goce y límite y los cuerpos textuales, territorios en pugna para la publicidad, el catastro, la economía y el claustro: lo que se consume, lo que se cerca, lo que se merca, lo que se encierra. El mandato y los que mandan. O se las mandan. Los índices de mortalidad infantil en la región que es aludida por la autora son históricamente escandalosos (Etapas/ en que no alcanzo a succionar o crecer/ soy un puñado de células temerosas/ de cualquier forma humana). Mencionamos ese dato de la estadística porque cada verso encierra en sus palabras el peso gravitatorio de una realidad hostil y violenta; nadie puede saber desde cuándo se escribe un poema, qué se nombra, cuándo se inicia o concluye. El estómago es anterior a cualquier complejidad teórica (ya fue dicho demasiadas veces). El desocupado lector hallará esos rasgos tácticos del lenguaje, confrontativos. La literatura nunca fue una academia Pitman.

PARTIDAS. ABJURAR DE LOS CUERPOS

$20.000
PARTIDAS. ABJURAR DE LOS CUERPOS $20.000
Entregas para el CP:

Medios de envío

  • Paradoxa Libros Mendoza 923, Rosario, Santa Fe

    Gratis
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

CATALINA BOCCARDO
PARTIDAS. ABJURAR DE LOS CUERPOS
BARNACLE

Páginas: 50
Formato:
Peso: 0.15 kgs.
ISBN: 9789878952819

Catalina Boccardo en Partidas-Abjurar de los cuerpos; presenta poemas que tienen en común un territorio, un pasado, una lengua particular materna y las variables materiales y simbólicas que esos elementos imponen a lo largo del tiempo a quien vaya a referirlas, copiarlas, escribirlas, enunciarlas (Sálvame de eso indeseado que regresa/ a la tierra/ al agua/ mi torpe escritura). Los cuerpos, su materialidad, goce y límite y los cuerpos textuales, territorios en pugna para la publicidad, el catastro, la economía y el claustro: lo que se consume, lo que se cerca, lo que se merca, lo que se encierra. El mandato y los que mandan. O se las mandan. Los índices de mortalidad infantil en la región que es aludida por la autora son históricamente escandalosos (Etapas/ en que no alcanzo a succionar o crecer/ soy un puñado de células temerosas/ de cualquier forma humana). Mencionamos ese dato de la estadística porque cada verso encierra en sus palabras el peso gravitatorio de una realidad hostil y violenta; nadie puede saber desde cuándo se escribe un poema, qué se nombra, cuándo se inicia o concluye. El estómago es anterior a cualquier complejidad teórica (ya fue dicho demasiadas veces). El desocupado lector hallará esos rasgos tácticos del lenguaje, confrontativos. La literatura nunca fue una academia Pitman.