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LILA SIEGRIST
DEBILIDAD HUMANA
MANSALVA

Páginas: 96
Formato:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9786316647061

Herramientas del libro: una muchacha, India, sus ganas de un todo llamado acontecimiento puro, una obra pública construida entre la rosca y la guita, personajes que bien pudieron ser interpretados por Marlon Brando como el Ingeniero, secretos a voces, presidentes babosos, ensobrados diversos y un puente tan alucinatorio como el que hizo escribir a Martí más que abrir pechos es juntar ciudades. El estilo de Siegrist es materialista, fierrero, experto en autopartes y en gestiones administrativas pero también en bañados pantanosos, arroyos que se consideran ríos y criaturas terrestres, saberes como esos que Walsh utilizaba para describir una dársena como si fuera un personaje o dejaba caer, en medio de una negociación entre adversarios, a la pastora le falta un bracito. Lejos de las lánguidas poéticas pluviales pone en acción una que traslada el vigor al futuro. Y la potencia es lo que conduce a India en su Honda Dax a los alrededores de otra potencia: el puente que una dos ciudades, Victoria-Rosario. Luego habrá una huida, acontecimientos puros hasta llegar al corazón superficial de la política: la Casa Rosada (bast a no espoilear). El hecho de que a India se la llame la Turquita es un cebo para lectores sin imaginación.

DEBILIDAD HUMANA

$21.800
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LILA SIEGRIST
DEBILIDAD HUMANA
MANSALVA

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Herramientas del libro: una muchacha, India, sus ganas de un todo llamado acontecimiento puro, una obra pública construida entre la rosca y la guita, personajes que bien pudieron ser interpretados por Marlon Brando como el Ingeniero, secretos a voces, presidentes babosos, ensobrados diversos y un puente tan alucinatorio como el que hizo escribir a Martí más que abrir pechos es juntar ciudades. El estilo de Siegrist es materialista, fierrero, experto en autopartes y en gestiones administrativas pero también en bañados pantanosos, arroyos que se consideran ríos y criaturas terrestres, saberes como esos que Walsh utilizaba para describir una dársena como si fuera un personaje o dejaba caer, en medio de una negociación entre adversarios, a la pastora le falta un bracito. Lejos de las lánguidas poéticas pluviales pone en acción una que traslada el vigor al futuro. Y la potencia es lo que conduce a India en su Honda Dax a los alrededores de otra potencia: el puente que una dos ciudades, Victoria-Rosario. Luego habrá una huida, acontecimientos puros hasta llegar al corazón superficial de la política: la Casa Rosada (bast a no espoilear). El hecho de que a India se la llame la Turquita es un cebo para lectores sin imaginación.